Clientes que reservan entre una cosa y otra
En Malasaña, Chamberí, Salamanca o Lavapiés la gente busca peluquería cerca de casa o del trabajo, a menudo desde el metro, y decide en segundos. Una página con tus precios, tus fotos y el botón de cita a la vista te pone por delante de quien solo tiene un perfil de Instagram.
Los viernes y antes de los puentes el teléfono no para. Con las citas online cada cliente elige su hueco solo, y tú dejas de cortar con una mano y contestar WhatsApp con la otra.